A 20 años de la caída del Muro de Berlín

A 20 años de la caída del Muro de Berlín

El 9 de noviembre de 1989, caía del Muro de Berlín, uno de los hechos centrales del siglo XX. ¿Este hecho significó "el triunfo definitivo del capitalismo y el fracaso del socialismo"? ¿Tienen razón los que, en la izquierda, abandonaron la lucha por el socialismo y pasaron a buscar "humanizar al capitalismo"? ¿O los que hablan del fracaso del "modelo leninista de partido y Estado"? Para responder a estas preguntas, y reafirmar el programa trotsquista, Martín Hernández, dirigente de la LIT-CI, escribió El veredicto de la Historia, cuya versión en español acaba de ser presentada en Argentina.

Presentamos a continuación, el informe que Lucha Socialista (periódico del FOS, sección argentina de la LIT-CI) realizó sobre la presentación del libro en Rosario y Buenos aires (Argentina) y, luego, el reportaje realizado a Martín Hrnández sobre su contenido.

El viernes 30 de octubre, el FOS realizó, en el Hotel Bauen de Buenos Aires (que funciona recuperado por sus trabajadores) la presentación del libro de Martín Hernández, El veredicto de la historia. El evento fue abierto por Eduardo Barragán, que explicó la importancia de poder retomar el debate sobre los grandes hechos del Este europeo, cuando se están cumpliendo 20 años de la caída del Muro de Berlín y 92 años del triunfo de la revolución rusa.

Al cumplirse estos 20 años, resurgen las diferentes expresiones de los propagandistas del imperialismo que intentan utilizar esas grandes movilizaciones de masas para su campaña de que "el socialismo murió" y de la "superioridad del capitalismo". Claro que, en medio de la crisis del sistema capitalista mundial, esas afirmaciones tienen mucho menos peso que en 1989. Pero, de cualquier manera, siempre tendrán la capacidad de confundir a los luchadores, en la medida en que, desde el lado de la revolución, aún no hay una claridad total sobre el carácter y las consecuencias de los procesos del Este europeo de 1989-91.
Eso reafirma la importancia de trabajos de investigación como el que ha realizado Martín Hernández, que como él afirma, no pretenden cerrar la discusión, sino que son primeros pasos para avanzar en la comprensión de esos acontecimientos y de las tareas que ellos plantean a los revolucionarios.

El interés que este tema origina, se vio reflejado en los más de 200 compañeros que se hicieron presentes para participar de la charla debate. Muchos de ellos eran ex militantes del viejo MAS, del Partido Comunista, de la Fede., También estuvo presente una delegación de Convergencia de Izquierda, así como jóvenes estudiantes y obreros que están participando de los últimos procesos de lucha y que sienten la necesidad de comprender esos grandes hechos del pasado para avanzar con más seguridad hacia el futuro.

El día anterior, se había realizado una presentación en Rosario, organizada por los compañeros del Espacio Cultural La Toma. Uno de sus dirigentes, el compañero Carlos Ghioldi, abrió presentando al autor y, después de la charla, coordinó el interesante debate que se abrió entre los presentes. Participaron delegados del gremio de comercio, de Malhe y otras importantes fábricas de la zona.

A continuación, reproducimos un extenso reportaje a Martín Hernández en donde se refiere a los diferentes aspectos que desarrolla en su libro.

REPORTAJE A MARTÍN HERNÁNDEZ

"Si no entendemos lo que pasó, no sabremos cómo seguir"

¿Que es lo que te impulsó a escribir este libro?

La necesidad de dar una respuesta programática, es decir de llegar a la compresión de la situación y las tareas que están planteadas a partir de esos grandes hechos. Como dice Trotsky, en el siglo XX el socialismo mostró su razón de ser, no en las páginas de El Capital, sino en el terreno del cemento y del acero, porque la revolución rusa demostró que era una idea realizable. Se mostró que un país podía funcionar sin burguesía y, a partir de ahí, lograr un desarrollo extraordinario. Se mostró que la burguesía era una clase parasitaria y que el desarrollo de la humanidad dependía de su destrucción. Y eso se volvió a mostrar, después de la II Guerra, cuando se expropia a la burguesía en un tercio del planeta.
Todo eso lo vivimos en el siglo XX y, a finales del mismo, se provocan los dos grandes acontecimientos que estamos discutiendo. Por un lado se restaura al capitalismo y por otro lado grandes movilizaciones de masas voltean a los regímenes del partido comunista que llevaron a esa restauración. Eso va a provocar enormes dudas y confusión en millones de personas que luchaban por el socialismo. La primera gran duda: ¿la restauración, que viene a cerrar ese proceso del siglo XX, no estaba indicando un balance definitivo de la historia, donde se mostraba que, aunque el socialismo fuese una bella idea, no había nada superior al capitalismo, como ya había dicho Churchill?
A partir de ahí, millones de personas sacan conclusiones muy negativas. Unos se decepcionan y abandonan todo tipo de militancia por el socialismo y se van a sus casas. Otros llegaron a la conclusión que el socialismo era imposible y se volcaron a ganar espacios dentro del capitalismo; es decir, se volvieron reformistas. Hay grandes autores, como Tarik Ali que dicen, por ejemplo, que en Venezuela no existe socialismo ni nada parecido. Pero, dado que el socialismo es imposible, hay que buscar lo más progresivo dentro del capitalismo y que, por eso, hay que apoyar al gobierno burgués de Chávez. Esto que Tarik Alí expresa con total claridad, gran parte de la izquierda lo justifica en nombre de los "diferentes caminos al socialismo" o del "socialismo del siglo XXI".
Por otra parte, entre los que continuaron luchando por el socialismo, surgieron otras grandes discusiones. Por ejemplo, ante el temor de construir partidos parecidos a los PC estalinistas, se llega al cuestionamiento de la construcción del partido. Así surgen sectores que dicen: "socialismo sí, pero partido no"; "no la dictadura del proletariado", "no al camino estatizante", etc.

¿Estas confusiones y crisis, que se dan no sólo a nivel de la vanguardia, sino también a nivel del movimiento trotskista, son similares a las que se dieron después de las expropiaciones de la segunda posguerra?

Para mi no. En la posguerra se dieron expropiaciones de la burguesía, sin que encabezase la clase obrera y sin la dirección del partido revolucionario, con direcciones históricamente contrarrevolucionarias. Esto que sí había sido previsto por Trotsky, aunque no como lo más probable, provocó una crisis en el movimiento trotskista. Unos no reconocieron esas revoluciones y el carácter obrero, aunque burocratizado, de los nuevos estados. Por otro lado, entre los que correctamente reconocieron el carácter obrero de esos estados, surgió un sector que capituló a las direcciones burocráticas o pequeño burguesas que encabezaron esas revoluciones. Pero esas posiciones liquidacionistas fueron minoritarias La mayoría continuó combatiendo a la burocracia estalinista. Ahora, se dio lo opuesto. El conjunto del movimiento trotskista entró en una gran confusión y dentro de eso, la amplia mayoría no es sólo que va a la capitulación, sino que abandona el programa trotskista.
Los que continuamos defendiendo el programa trotskista y la reconstrucción de la IV Internacional somos una minoría. Y entre los que lo hacemos continúa la confusión. No tenemos claridad absoluta de lo que pasó y por qué. Eso es muy peligroso, se corre el riesgo de que militemos por fe. Y nosotros somos marxistas, somos científicos, no nos mueve la fe. Por ejemplo, no seguiríamos siendo socialistas si el capitalismo demostrase su superioridad.
En el libro, yo abordó ese tema. Trotsky decía que la restauración provocaría un deterioro cualitativo de las condiciones de vida y de la cultura. Eso se vio rápidamente, hoy hay un crecimiento poblacional negativo en Rusia producto no de que bajaron los nacimientos, sino del aumento considerable de las muertes evitables que se dieron después de la restauración. Por otro lado, los datos del Banco Mundial dicen que en el mundo el aumento de los hambrientos es de 100 millones por año. Y, como última prueba, tenemos la crisis del sistema capitalista que estamos viviendo. Nada de esto muestra la superioridad del capitalismo, sino todo lo contrario.
Lo que pasó fue algo que estaba previsto por Trotsky desde la década de 1930, cuando la URSS estaba en pleno apogeo. En ese momento, Trotsky dice que, si la burocracia continuase dirigiendo ese estado, la restauración sería inevitable. Y que la única forma de evitar la restauración era con el triunfo de la revolución política. Es decir, la revolución que, manteniendo las bases económicas del estado, desplazase a la burocracia y pusiera a la clase obrera en su lugar. Esas revoluciones se dieron, en 1953, en Alemania; en 1956, en Hungría; en 1968, en Checoslovaquia; en tres oportunidades en Polonia. Pero todas fueron derrotadas. La burocracia continuó en el poder y llevó a la restauración. Por eso yo digo que el veredicto de la historia confirmó, por la negativa, las definiciones centrales y el programa de Trotsky.

¿Cómo se llegó a eso?

Esos estados obreros que habían tenido un crecimiento espectacular y que parecían que iban hacia el socialismo, comenzaron a entrar en crisis económica, ya en la década de 1960. A nivel del Este europeo, la respuesta de la burocracia no fue expandir la revolución, sino estrechar las relaciones comerciales con los grandes centros imperialistas. Eso va a desarrollar un gran intercambio comercial, completamente desigual, y todas las economías del Este terminan en una crisis brutal. La respuesta nuevamente es apelar al imperialismo, esta vez a los créditos "baratos". Así, a comienzos de los 80, estos estados, que eran independientes del imperialismo, comienzan a tener un grado de dependencia completa vía la deuda externa, que los coloca al borde de la quiebra. La burocracia, ante el temor de que esa crisis provoque una convulsión social, se entrega totalmente al imperialismo. Todo esto confirma la posición de Trotsky.
Entonces, ¿por qué el movimiento trotskista, de conjunto, no salió fortalecido? Porque no supimos ver lo que estaba pasando. No supimos ver cuando el proceso de restauración dio el salto cualitativo y cambió el carácter de clase de esos estados. Y ese salto se da cuando la burocracia no sólo aplica algunas medidas restauracionistas sino cuando toma una medida básica: la de destruir los tres pilares que restaban del estado obrero: el monopolio del comercio exterior, la economía estatizada y la planificación económica central. En China, esto se da a partir de 1978, cuando se vota en el Comité Central del PC chino "las cuatro modernizaciones". En la ex URSS, esto ocurre con la "perestroika" de Gorvachov a partir de 1986. Con estas medidas se producen cambios cualitativos en las leyes que les permiten acabar con el monopolio del comercio exterior, liquidar la planificación central y admitir la propiedad privada de los medios de producción. Habría que precisar, país por país, en qué momento se da ese salto cualitativo en cada caso. Pero, desde el punto de vista burocrático, todas esas economías que dependían de la ex URSS, no tenían otra salida que acompañarla en el camino de la restauración.
Los trotskistas no vimos eso y algunos no lo ven hasta hoy. Por ejemplo, después que se terminó de ver la restauración en el Este, importantes sectores dicen que no hay restauración en Cuba, China y Vietnam. ¿Por qué? Porque al frente de esos estados están los partidos comunistas. Esto demuestra una confusión tremenda en un sector del movimiento trotskista (acá ya no nos incluimos). La restauración vino del partido comunista. Por lo tanto, donde se conservaron los PCs, la restauración avanzó más rápido, con menos contradicciones. Es el caso de China. Ahí, después de la restauración (en 1978), se dan las grandes movilizaciones de 1989, que son aplastadas por una gran masacre. A partir de ahí, el PC impone una dictadura aún más fuerte y el imperialismo siente una gran confianza para invertir. Por eso, hoy. China es la fábrica del mundo: el 50% de lo que exportan las 500 multinacionales más importantes del mundo sale de China. ¿Por qué? Porque la dictadura del PC les permite un grado de explotación como no existe en ningún otro lugar del mundo. Algo similar pasa con Cuba. Un estudio de Greenpeace dice que de cada 10 hoteles cubanos, 7 son españoles, siendo que el turismo es la principal entrada de divisas en la Isla. ¿Qué tiene esto de economía no capitalista?

¿Se puede decir que todo el movimiento trotskista actuó igual frente a los ex estados obreros degenerados?

No. Una cosa es que de conjunto no viéramos cuando se dio el salto cualitativo hacia la restauración, otra cosa es quién tuvo una política capituladota frente a las burocracias y quiénes siempre las enfrentaron. Por ejemplo, Ernst Mandel y Pierre Frank [dirigentes del llamado Secretariado Unificado de la IV Internacional] venían diciendo que no había ninguna posibilidad de restauración del capitalismo. Eso, de hecho, era una capitulación al imperialismo, que siempre tuvo una ofensiva restauradora. Pero había una capitulación peor a la burocracia, ya que decían que la burocracia, en defensa de sus intereses, nunca podría restaurar al capitalismo.
Sobre eso, dentro del movimiento trotskista hubo posiciones diferentes. Nahuel Moreno siempre polemizó (desde adentro y desde afuera del SU) contra esa concepción. En su libro, La dictadura revolucionaria del proletariado, ataca con dureza esa posición de Mandel y dice lo que siempre dijo Trotsky: que mientras no se le conceda la libertad a la burguesía para explotar, mientras no se acabe con el estado obrero, aunque esté burocratizado, todo el capitalismo va a considerar a la URSS su enemiga, por más proezas contrarrevolucionarias que haga Stalin. Ese mismo concepto lo toma Moreno: dice que mientras no se restaure el capitalismo habrá una presión permanente por restaurar. Y agregaba que la propia burocracia, cuando se viera amenazada por la explosión de las masas, se volcaría de pies y manos a la restauración. Entonces, Mandel desarmaba al movimiento trotskista, mientras que Moreno alertaba que se iba a dar lo que después se dio.
De cualquier manera, hay un error también en Moreno, que nosotros después seguimos: no ver cuándo se concretó esa restauración. No vio que en 1978 ya se había restaurado el capitalismo en China. Él tiene un trabajo sobre China, muy bueno (se publicó en Correo Internacional, en 1985) donde analiza todo el proceso de restauración que se está dando. Pero, al final, dice que no hay restauración porque, para haberla, sería necesario imponerla con una dictadura similar a las de Pinochet o Videla. Al asegurar eso, Moreno sigue a Trotsky quien también afirmaba que la restauración sólo se podría imponer a través de una represión sangrienta. Desde el punto de vista del contenido, Trotsky tenía razón ya que sólo se logró la restauración porque hubo una gran masacre a partir de la década de 1930. Pero, justamente por lo que decía Trotsky que lo que había surgido de ese genocidio, era un régimen similar al fascismo, no era necesaria una nueva masacre cuando la burocracia asumiese la restauración.

El resultado de estos procesos, ¿fue un triunfo o una derrota?

El problema es que se trata de dos procesos de carácter opuesto, que se dieron en diferentes momentos, aunque muy próximos en el tiempo. Primero, se da la restauración del capitalismo. Eso, sin ninguna duda, es algo negativo, una derrota muy importante, ya que se trata de la reversión de la gran conquista obrera del siglo, la expropiación de la burguesía. Esa derrota tuvo consecuencias: provocó desmoralización, confusión y dudas en el movimiento de masas. Pero no lo aplastó ni lo paralizó. La prueba es que, pocos años después, se dieron las grandes movilizaciones que voltearon a los gobiernos y regímenes de los partidos comunistas responsables de la restauración. Esta vez el estalinismo pagó cara su traición.
Yo decía en la charla, que opino que hay tres grandes victorias de carácter estratégico de la clase obrera desde que ésta existe: el triunfo de la revolución rusa, en octubre de 1917, la derrota del fascismo en la II Guerra Mundial y la tercera gran victoria es la derrota del aparato estalinista. Hubo muchos intentos antes, pero nunca se consiguió derribarlo con movilizaciones nacionales. Era tan poderoso que, al igual que con el fascismo, se necesitó de una movilización internacional para poder derrotarlo.
Yo creo que esa gran victoria nos coloca en mejores condiciones para superar el gran problema de la humanidad que, como decía Trotsky, es la crisis de dirección revolucionaria. Porque se destruyó al aparato central del estalinismo, el gran obstáculo para construir la dirección revolucionaria. Eso no quiere decir que sea una tarea fácil. Nunca lo fue. Pero ahora hay un elemento contradictorio que tiene que ver con la confusión y desmoralización que provocó la derrota. Por eso, no hay tarea más importante que clarificar el carácter de la derrota y del triunfó que se dieron. Si no lo hacemos, si no entendemos a fondo que pasó, no sabremos como seguir. En ese sentido, nosotros no creemos ser los dueños de la verdad absoluta. Este libro y estas charlas son sólo primeros pasos. Lo importante es saber si estos pasos lo estamos dando en el sentido correcto o no.
Read more
El 30 de octubre pasado se firmó el llamado Acuerdo de Guaymuras (primer nombre que los españoles dieron a Honduras) entre los representantes del gobierno golpista de Roberto Micheletti y los del presidente depuesto, Manuel Zelaya, que determinan el posible retorno de Zelaya al poder.

Este último punto era una de las principales reivindicaciones de la lucha antigolpista y, por eso, es posible que gran parte del pueblo hondureño lo vea como un triunfo. La realidad muestra, por el contrario, que este acuerdo le robó al pueblo hondureño la posibilidad de derribar con su lucha al gobierno resultante del golpe militar.

En primer lugar, quien definirá si Zelaya reasume o no la presidencia será el mismo Congreso que (junto a la Corte Suprema y las FF.AA.) dio el golpe, lo destituyó de su cargo y lo expulsó del país. Es decir, el acuerdo legitima a las instituciones golpistas y les asegura su continuidad, transformándolas en supervisoras de la transición y el futuro proceso electoral. Además, nadie será castigado por haber dado o impulsado el golpe ni por al represión posterior y los numerosos asesinatos cometidos en ella.

En ese marco, el retorno de Zelaya a la presidencia será sólo por un corto período, poco más de dos meses, y totalmente condicionado ya que, como vimos, se da en el marco de la continuidad de la instituciones golpistas y, al mismo tiempo, como parte de una gobierno de "unidad nacional" con los golpistas.

Finalmente, aunque quizás uno de los temas más importantes, el acuerdo ni menciona la convocatoria de una Asamblea Constituyente, una de las reivindicaciones más sentidas del pueblo hondureño, para poder discutir en ella la solución de los problemas más graves que enfrenta el país como la necesidad de cambiar la reaccionaria constitucional actual con su autoritario régimen político, de una reforma agraria contra la oligarquía terrateniente, la ruptura de la dominación imperialista o la eliminación de la base militar de EEUU, en Soto Cano.

Por eso, el verdadero objetivo del acuerdo es poner fin a la heroica movilización popular y canalizar todos los esfuerzos de las masas hacia la vía muerta del proceso electoral. En lo inmediato, las elecciones del 29 de noviembre se transforman en la pieza clave de este objetivo, lo que explica el apuro de Tom Shannon de lograr que se firmara con cierto margen de tiempo. Según las encuestas, Pepe Lobo, candidato progolpista del conservador Partido Nacional, debe salir vencedor.

No es casual, entonces que el acuerdo haya sido saludado como un triunfo por los golpistas, como Roberto Micheletti que declaró: "Honduras ha ganado y ese ha sido nuestro sueño permanente para que esta crisis haya terminado como terminó. (.) Estoy contento por el resultado", (El Heraldo, 31/10/2009).

Un acuerdo a la medida de la política imperialista

Tom Shannon, subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental y representante oficial del gobierno de Obama en el conflicto, fue uno de los principales arquitectos de la firma del acuerdo. Él viajó a Honduras, enviado expresamente por el presidente de EE.UU. con el fin de intervenir en las negociaciones para garantizar que ambas partes lo firmaran. Después, llegó al punto de calificar, un tanto eufóricamente, a sus firmantes, incluidos los golpistas, como "héroes de la democracia".

Es que el Acuerdo de Guaymuras se encuadra a la perfección en la actual táctica política del imperialismo estadounidense. Derrotado en Irak y con una situación muy difícil en Afganistán, el gobierno Obama trata de evitar la profundizació n de los conflictos en en Latinoamérica, buscando resolverlos por la vía de la negociación y el consenso, para así defender los intereses económico-polí ticos de EEUU y, a la vez, frenar la lucha del movimiento de masas y derrotarlo, contando, para ello, con la colaboración de sus direcciones.
El Acuerdo de Guaymuras muestra como esta política, engañosamente "pacifista y simpática", representa un grave peligro para el desarrollo de esta lucha, si las masas creen que, por esa vía, vendrá la "solución". Peligro que se acentúa aún más cuando figuras populares como Lula y Chávez respaldan el acuerdo.

¿Quién robó la posibilidad de triunfo?

Desde el mismo día de su instalación, el pueblo hondureño llevó adelante una heroica lucha de resistencia contra el régimen golpista, con varios muertos por la represión. La resistencia también alcanzó picos de gran masividad, como en la concentración en el aeropuerto de Tegucigalpa (en el primer intento de retorno de Zelaya al país) y en la huelga general del 22 de julio.

Esa resistencia fue, junto con el aislamiento internacional, el factor central que impidió la consolidación del régimen golpista. Es decir, estaba abierta la posibilidad de derrocarlo a través de la lucha del pueblo hondureño y así abrir mucho mejores condiciones para continuar esa lucha por sus reivindicaciones más sentidas.

Fue el propio Zelaya quien impidió esta posibilidad. En primer lugar, después del golpe, se limitó a llamar a la "movilización pacífica" (es decir que no fuese al choque frontal con los golpistas) para que actuara como factor coadyuvante de la negociación, como lo muestra su temprana firma del Pacto de San José. Pero en este primer período mantenía al menos el llamado a la movilización.

La movilización de masas alcanzó su pico más alto con la vuelta de Zelaya al país, el 21 de septiembre pasado. El pueblo enfrentó la represión en las calles y organizó la defensa de los barrios populares. Sin embargo, luego de una declaración retórica hablando de una "insurrección" , Zelaya abandonó todo llamado a la movilización y se concentró exclusivamente en las negociaciones y en solicitar la "ayuda" del imperialismo y de los gobiernos de Lula, Chávez y otros, para que ellas fueron aceptadas por los golpistas. En estas negociaciones, fue capitulando cada vez más hasta llegar al Acuerdo de Guaymuras. Con esa política, Zelaya permitió, primero, que el régimen golpista se fortaleciera y, luego, que se legitimara y continuaran sus figuras en instituciones.

Zelaya mostró así claramente su carácter burgués y los límites infranqueables que ese carácter de clase le impone. Él prefirió salvar la actual estructura económico-polí tico-social de Honduras antes que encabezar una lucha de masas para modificarla.

En este sentido, el Frente de Resistencia al Golpe de Estado cometió el grave error de acompañar estas políticas de Zelaya, Primero justificó, con distintos argumentos, la desmovilizació n. Ahora ha sacado un comunicado que, de hecho, apoya el Acuerdo de Guaymuras y realiza algunas exigencias al Congreso golpista, aunque señale que seguirá "luchando en las calles" por la convocatoria a una Asamblea Constituyente. De esta forma, lamentablemente, el Frente legitima el acuerdo, encubre la traición de Zelaya y, al mismo tiempo, se cierra el camino para surgir como una alternativa de dirección para la lucha del conjunto del pueblo hondureño. Fraternalmente, los llamamos a revertir esta posición.

La lucha debe continuar

Si el Acuerdo de Guaymuras busca defender y mantener la actual estructura económico-polí tico-social de Honduras, por otro lado, nada será igual que antes en el país: en su lucha contra el golpismo, el pueblo hondureño ha avanzado en su consciencia, en su unidad y en su organización.

Esa es la base para continuar su lucha. En primer lugar, en pocos días habrá un nuevo gobierno "unidad nacional" que, seguramente, surgirá de la aplicación Acuerdo de Guaymuras. Este gobierno, al contrario de lo que ya propaga la mayoría de la izquierda, pasa a ser ahora el principal obstáculo para que las masas logren sus principales reivindicaciones tales como una Asamblea Constituyente soberana que elimine el reaccionario régimen político actual, la reforma agraria, el fin de la base Soto Cano y el fin de la dominación imperialista- oligárquica.

Por todo lo anterior la LIT rechaza este gobierno nacido de la capitulación de Zelaya y llama a las organizaciones obreras y populares a construir organizaciones de la clase que luchen por ese programa, totalmente independientes de cualquier figura burguesa.

Secretariado Internacional de la LIT-CI
San Pablo, 1º de noviembre de 2009
Read more

MEMORIAS DE UNA MILITANTE

Laura Restrepo, otrora militante trotskista, en la corriente que encabezaba Nahuel Moreno. Su militancia internacionalista la llevó desde Bogotá a España, y luego a la Argentina. Participó durante cuatro años de la actividad clandestina del PST (Partido Socialista de los Trabajadores) en tiempos de dictadura de Videla, dedicada hoy a la literatura, nos presenta una intensa obra autobiográfica.

Demasiados héroes, así titulada la obra, narra la historia que se reconstruye entre Buenos Aires, Bariloche y Bogotá entremezclada con canciones de Sui Géneris, Spinetta, es pues la historia de Lorenza y Mateo que llegan a Buenos Aires en busca de Ramón, el antiguo camarada de Lorenza y padre de Mateo, de quien ella se enamoró durante la «guerra sucia» en Argentina, cuando los dos eran apasionados militantes Trotskistas que luchaban contra la dictadura de Videla. Ahora madre e hijo, aunque se encuentran atrapados en la misma habitación de hotel, están distantes en cuanto a la forma de hallar al padre, quien abandonó la familia después de que cayera la dictadura. Lorenza, que llegó a la edad adulta en medio del torbellino político de los sesenta, le narra a su hijo sobre sus antiguas convicciones ideológicas y la dura pero maravillosa militancia en tiempos difíciles allá en Argentina; su hijo, un muchacho propio de los noventa, a quien no le interesa la política y desde su orilla de adolescente actual, se le complica entender el compromiso político, la defensa de las ideas y la lucha constante de aquellos militantes que solo conoce por narraciones de su madre, él solo busca a su padre real, el de carne y hueso.

En el transcurso de esta historia a menudo nos topamos con las anécdotas que narra el trabajo de la combativa, seria y disciplinada militancia trotskista, en medio de una sociedad corrompida por la cruel dictadura,
Aquella resistencia pacífica, invisible, la de los militantes que cruzaban la ciudad para entregar un periódico del partido, doblado hasta el cansancio para meterlo en cajetillas de cigarrillos. El militante que valoraba en forma increíble haber conseguido uno o dos contactos entre las trabajadoras de Bagley (fábrica de galletas en argentina) aquellos militantes que percibían de manera clara la importancia de las cotizaciones para el partido, las reuniones políticas con los estibadores alrededor de chorizos y cerveza(como ‘’CUARTADA’’ )- “¿Y en qué molestaban ustedes a los dictadores comiendo chorizo y hablando mal de ellos?”, pregunta Mateo “Era una forma de romper el silencio, de mencionar a los muertos, a los desaparecidos” responde Lorenza.-
Con un acierto puntual para cada encuentro ni un minuto de espera por el peligro constante de que los siguieran, la vida del militante a pesar de ser clandestino en su afán político era como la de un ciudadano cualquiera, durante esa dictadura que los condenaba al silencio.

Y como no mencionar a Lorenza como mujer y madre que al enamorarse de Ramón y construir una familia con él decide alejarse de la organización y escapar del terror diario, del peligro asechante que era el de perder a su hijo Mateo por la funesta dictadura.

Sin duda el valor de la militancia diaria, el compromiso constante y la férrea disciplina que la autora describe como parte de una resistencia y lucha contra la dictadura es algo que deberíamos enfatizar de la novela, y recordar también a aquellos militantes humildes o a las madres de la Plaza de Mayo en aquella resistencia infinita, invisible que con fuerza revolucionaria hicieron que la dictadura caiga.

PD. En una de sus muchas entrevistas Laura Restrepo afirma que escribió seis veces esta novela desechando las primeras versiones ya que tomaban la forma de Boletines Internos de la Organización.

Read more

Gran movilización universitaria en California (EE.UU.)

VOZ DE LOS TRABAJADORES

Las consecuencias de la crisis económica mundial, y de las medidas que las empresas y los gobiernos toman para descargar su costo sobre los trabajadores y los pueblos, se sienten en todo el mundo.

Como un ejemplo de ello, en el estado de California (EE.UU.),el gobernador Arnold Swartenegger (tal vez en una nueva versión del personaje Terminator que interpretaba en su época de actor) ha realizado durísimos cortes en el presupuesto estatal, en especial en el área de educación pública.

Entre otras cosas, esto significó un duro ataque al funcionamiento de la estatal Universidad de California (UC), un aumento de los aranceles que los estudiantes deben pagar para cursar y también una profundización de los planes de privatización, de la mano de la un mayor financiamiento empresario, que viene de la mano de incidencia de las empresas en la dirección de la universidad.

En respuesta a este ataque, el 24 de setiembre pasado, se realizó una jornada de lucha en los diversos campus de la UC en el estado y en otras instituciones educativas públicas californianas, También hubo una movilización, por razones similares, en la Universidad de Arizona.

La vanguardia del proceso fue el campus de Berkeley (ciudad del área de influencia de San Francisco), en el que más de 5.000 manifestantes realizaron una movilizació0n y cerraron la jornada con una masiva asamblea general. Entre otras resoluciones, se aprobó la convocatoria a una Conferencia Estatal Movilizadora para Defender la Educación Pública, para el 24 de octubre.

Es un hecho de gran importancia, por varias razones. En primer lugar, es la movilización universitaria más importante de las últimas décadas en EE.UU. En segundo lugar, su vanguardia es el histórico campus de Berkeley, uno de los epicentros de las masivas movilizaciones contra la guerra de Vietnam, en las décadas de 1960 y 1970. En tercer lugar, la movilización adquiere desde su inicio un claro carácter político al cuestionar el manejo de los fondos estatales por parte de los gobiernos de Swarzenegger y Obama ("hay dinero para los bancos y las guerras de Irak y Afganistán pero no para la educación pública", expresaron algunos oradores), defender la educación pública contra los ataques y los planes privatizadores de estos gobiernos y proponer la unidad de los estudiantes universitarios con los trabajadores y los sectores oprimidos, como los inmigrantes y los negros.

Reproducimos los artículos de la edición especial que "La Voz de los Trabajadores" (periódico editado por el grupo simpatizante de la LIT en EE.UU.) luego de la jornada de lucha. Vea videos y fotos sobre las manifestaciones en:
http://abclocal.go.com/kabc/story?section=news/local/los_angeles&id=7032131, http://www.dailycal.org/mediabox.php?id=362&type=slideshow y
http://www.blip.tv/file/2645883,
Read more

Tercera Conferencia de la Juventud Socialista y La Liga Socialista

“Por la construcción de un nuevo Partido Socialista de los Trabajadores y por la reconstrucción de la Cuarta Internacional” con esta consigna se denomino a la tercera Conferencia de la Liga Socialista y la Juventud Socialista, realizada los días 9 y 10 de este mes, dos días en los que se discutió la política de la organización y los retos que se presentan, en el proceso de unificación con el Partido Socialista de los Trabajadores PST (*).
En este proceso, la Liga Socialista se prepara para un congreso; en la ciudad de lima; con el PST, partido con el cuál se viene entablando discusiones fraternas, todo para la preparación de la unificación de ambas organizaciones y la conformación de un nuevo Partido Socialista de los Trabajadores.
Es importante mencionar que tanto la Liga Socialista y su sección Juvenil la JS y el Partido Socialista de los Trabajadores pertenecen a la Liga Internacional de los Trabajadores Cuarta Internacional LIT-CI (*).

*PST: Partido Socialista de los Trabajadores, Organización Trotskista, sección peruana de la LIT CI, con más de 30 años de trabajo en el Perú.

* LIT CI: La corriente que hoy se denomina LIT-CI existe, como corriente internacional, con diferentes nombres, desde 1953. A nivel nacional, surgió en Argentina, en 1943 como un pequeño grupo dirigido por Nahuel Moreno, el GOM (Grupo Obrero Marxista). Los hermanos Boris y Rita Galub, Mauricio Czizik y Daniel Pereyra (jóvenes provenientes de familias obreras) y Moreno y “Abrahancito” que provenían de la clase media, fueron los primeros integrantes del grupo. Estos jóvenes venían realizando reuniones de estudio desde un tiempo atrás, cuando Moreno con la ayuda, según él decisiva, de Fidel Ortiz Saavedra (obrero boliviano, semianalfabeto), los captó para el trotskismo. En 1943 se conforman como grupo, con el objetivo central de ir hacia la clase obrera, tratando de superar el carácter marginal, bohemio e intelectual del movimiento trotskista argentino.
http://www.litci.org/HistoriaES.aspx
Read more

Cinco siglos de resistencia y defensa de nuestra Madre Tierra


VIGILIA, LUNES 12 DE OCTUBRE

5:00 PM frente al Paraninfo Universitario
Traer velas – Micro abierto – Muro de la dignidad

EN EL MARCO DE LA MINGA MUNDIAL EN DEFENSA DE LA TIERRA

Coordinadora Contra la Agresión a los Pueblos
Read more

Reporte Honduras Resiste 2

Lo que los medios de comunicación no nos informan respecto a lo que ocurre en verdad con la lucha del pueblo Hondureño.

Read more

Reporte Honduras Resiste: Represión

Read more

¡QUE NO LE ROBEN AL PUEBLO ESTA VICTORIA!

¡FUERA LOS GOLPISTAS!

El retorno de Zelaya a territorio hondureño, se ha convertido en un duro golpe para el gobierno de facto de Micheletti al dar un nuevo y poderoso impulso a la movilización obrera y popular en el hermano país centroamericano.
Para el movimiento de masas la vuelta de Zelaya es una victoria parcial que le obliga a continuar luchando hasta la caída del gobierno de Micheletti. Por eso, la represión de los golpistas no se ha hecho esperar. Centenares de detenidos, heridos y 10 muertos fue el saldo de las primeras jornadas tras el retorno de Zelaya a Honduras. Sin embargo la movilización no ha menguado.
Para el movimiento de masas de todo nuestro continente Honduras es un campo de batalla crucial, un punto de inflexión para la situación política del continente. La victoria de las masas hondureñas es nuestra victoria, pues debilita a los sectores más reaccionarios y autoritarios de las burguesías de nuestros países y del imperialismo, que ve en las salidas de tipo golpista una alternativa ante el asenso en las luchas de nuestros países.
Es por eso que el gobierno García, sin vergüenza alguna, mantiene relaciones con el gobierno de facto de Micheletti a través su ministro de defensa Rafael Rey, y hasta bombas lacrimógenas peruanas han servido para la represión del pueblo hondureño por parte de la dictadura.
Desde el Partido Socialista de los Trabajadores y la Liga Socialista llamamos a todas las organizaciones de los trabajadores y el pueblo a pronunciarse y a tomar el camino de la acción unitaria y solidaria con la lucha del pueblo hondureño para derrotar a la dictadura de Micheletti y compañía. Más aún cuando en nuestro caso esto significa la lucha contra el propio gobierno de Alan García, responsable de la masacre en Bagua y, por su afinidad al régimen golpista hondureño, también de la represión que hoy se cierne sobre el pueblo de Honduras.
Sólo la lucha solidaria de los trabajadores de todo el continente puede ayudar a que la movilización de los trabajadores y el pueblo de Honduras consiga ya su máxima victoria: la caída del gobierno golpista y la vuelta de Zelaya al gobierno.
Partido Socialista de los Trabajadores
Liga Socialista
Secciones de la Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (LIT-CI)

Lima, 27 de setiembre de 2009
Read more

Último discurso de Salvador Allende en Radio Magallanes

Read more