Cambiamos de dirección

Para todos los amigos, compañeros y público en general les informamos que el blog cambió de dirección, a http://alucharpst.blogspot.com/ agradecemos sus visitas y comentarios, esperamos darle constancia y tener más y mejor información, nos vemos en A Luchar.

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tertulia Roja:Fujimori y la Reacción no Deben Pasar

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Nació el PSTU

Escrito por PSTU - Argentina
Viernes 29 de Abril de 2011 01:32
Gran emoción en la confluencia de grupos revolucionarios

Ha nacido un partido revolucionario. Se fundó en la Argentina el PSTU, Partido Socialista de los Trabajadores Unificado, como sección de la LIT-CI. Una herramienta para los trabajadores, la juventud, los estudiantes y los sectores populares.

La unidad de los que creemos que es posible construir un nuevo partido revolucionario en el país se da sobre sólidas bases programáticas, con el objetivo de implantarnos más en la clase obrera, ser internacionalistas, con una moral revolucionaria y con un carácter centralizado para la tarea de luchar por el poder.

Luego de once meses de debates, discusiones, acciones comunes y acuerdos, se dio la fusión por parte de los militantes del FOS (Frente Obrero Socialista) y la COI (Corriente Obrera Internacionalista). Al mismo tiempo se produjo el ingreso al PSTU de los compañeros de la agrupación Dignidad de Córdoba, otro gran triunfo.

En el marco de la revolución árabe que protagonizan los jóvenes y los trabajadores, las huelgas de los obreros contra el ajuste, de las movilizaciones Bolivia y Honduras contra las medidas de los gobiernos populistas, de los reclamos en Estados Unidos contra las leyes anti inmigrantes, se fundó el PSTU.

Para batallar y ayudar a los trabajadores y los estudiantes argentinos en sus luchas por aumentos salariales contra los patrones y la inflación; por mejores presupuestos en Educación y Salud, contra los recortes y las reformas del gobierno, se fundó el PSTU.

También fundamos el PSTU para dar una alternativa electoral y es por eso que nos integrarnos al Frente de Izquierda y los Trabajadores junto al PO, al PTS e IS. Hacemos propio el Frente Izquierda y nos sumamos con todas las fuerzas para derrotar la proscriptiva reforma electoral del kirchnerismo, los radicales y demás fuerzas burguesas, que pretende quitarnos la posibilidad de votar luchadores obreros, estudiantes rebeldes y busca que no participe la izquierda y no haya una opción clasista en las elecciones.

Nuestra primera aparición pública será el Primero de Mayo, fecha en que los trabajadores del mundo nos uniremos en las calles para recordar nuestros mártires y hacer efectiva la solidaridad proletaria internacional, lo que nos impulsa aún más y nos llena de responsabilidades.

El PSTU se planta para seguir construyendo la corriente que Nahuel Moreno desarrolló en la Argentina, profundizando la tradición que nos enseñó nuestro fundador, tal como él siguió las enseñanzas de Marx, Lenin y Trotsky.

Emocionados para la lucha

“Como vos nos enseñaste viejo Nahuel… vamos a construir la Cuarta como hizo él… para tomar el poder”, cantábamos con alegría, emoción y pecho inflado los jóvenes, los delegados y militantes que asistimos al Congreso, mientras nacía el PSTU.

Estábamos todos muy emocionados, no faltaron las lágrimas y los apretados abrazos interminables, cargados de sabor a triunfo y recargados de fuerzas para afrontar los desafíos futuros. No era para menos, nos estábamos juntando después de años de divisiones y rupturas, que ahora estamos revirtiendo. Nuestra histórica tradición de unidad, implantación en la clase obrera y el férreo internacionalismo proletario se estaba haciendo nuevamente realidad con la construcción del PSTU.

Pero todas esas lágrimas y esos abrazos no sólo significaban la emoción por lo que estaba pasando, sino que también llevaban en su interior la fuerza militante que se multiplica para hacer cada día mas fuerte al PSTU y mirar hacia delante en la perspectiva del socialismo y una sociedad sin explotadores ni explotados. Es por eso que a lo largo de casi todo el Congreso cantamos: “olé olé… olé olá… somos las muerte del capital… somos el trotskismo, la Cuarta Internacional”.

Visitas internacionales

Una importante delegación de compañeros de diferentes países se hicieron presente en el Congreso de fundación del PSTU y muchos otros nos enviaron sus cartas de saludos que plasmaron el alcance de la LIT y sus más de 25 secciones en todo el mundo.

Desde diferentes países llegaron para compartir este momento histórico los compañeros Flor por la LIT-CI, Leo del PST peruano, Juan de la IST uruguaya, Fernando del PRT chileno (sección simpatizante de la LIT) y por el PSTU brasileño lo hicieron Cecilia Toledo (autora del libro “Mujeres: El género nos une, la clase nos divide”), Natalia y Alejandro Iturbe (director del Correo Internacional).

Desde Europa y Asia nos saludaron los camaradas del POI de Rusia, PRT-IR de España, Ruptura/ FER de Portugal, ISL de Inglaterra, LCT de Bélgica y UOC de Ucrania.

No faltaron los saludos de los camaradas latinoamericanos del PSTU de Brasil, Izquierda Comunista de Chile, PST de Colombia, UST de El Salvador y del PST de Honduras.

También nos hicieron llegar su saludo los compañeros de la Asamblea de Trabajadores por el Socialismo (ATS) de Senillosa, en la provincia de Neuquén.

Un compromiso con la revolución

El acto de cierre llegó el domingo entrada la noche, con momentos llenos de emoción, pasión y compromiso militante. El discurso estuvo a cargo de Eduardo Barragán, dirigente del Hospital Larcade, del Sindicato de Municipales de San Miguel y de la dirección nacional del nuevo partido.

En sus manos estaba ponerle el broche de oro a jornadas muy importantes para quienes estábamos fundando el PSTU. Con absoluta fortaleza y con la mirada puesta hacia el futuro, el compañero Barragán expresó: “me toca hacer el cierre de este congreso y como todos ustedes, lo hago con mucha emoción, porque creo que hemos dado un pequeño pero gran paso por el significado que tiene no solo para nosotros, sino para el futuro de la dirección revolucionaria en Argentina. Esta fusión y la existencia de este nuevo partido y por las tareas que este proceso le deja al PSTU a partir de mañana mismo”.

El compañero que llegó de Colombia a principios de la década del ’80 para militar en el PST de Nahuel Moreno, nos despidió del Congreso diciendo: “Compañeros, salgamos con la frente alta, con el orgullo que nos ha dado este proceso y mañana mismo salgamos a militar por el Frente de Izquierda, para el Primero de Mayo, para meternos más en la clase obrera, para construir una gran juventud, en el camino hacia la toma del poder por la clase obrera en la Argentina. ¡Viva el PSTU. Viva la LIT!”.
El PSTU surge Internacionalista, Obrero, Socialista y Unitario

El PSTU surge no sólo fruto de la unidad de nuestras organizaciones, sino que además busca responder a profundas necesidades de los trabajadores y el pueblo. Nuestros cuatro pilares fundamentales para edificar este nuevo partido son:

Por el internacionalismo,

El PSTU nace para bregar por la construcción de una Internacional. Ante la actual crisis del capitalismo y los planes de hambre en el mundo, la frase de Marx: “Proletarios de todos los países, uníos”, es más actual que nunca. El PSTU nace convocando a construir la Liga Internacional de los Trabajadores, la organización mundial revolucionaria que está en más de 25 países, en Europa, en EE.UU., en América Latina y que cuenta con simpatizantes en otros países y continentes. Para muchas organizaciones de izquierda, internacionalismo es propagandizar las luchas mundiales, para el PSTU es construir un partido mundial con dirigentes de distintos países, como parte de la reconstrucción de la IV Internacional.

Por una nueva dirección política y sindical,

El peronismo y sus sindicalistas millonarios son responsables de que nuestro país sea una colonia del imperialismo; que la deuda externa fraudulenta sea una carga insoportable y haya un grave retroceso en educación y salud pública, de la pérdida del pleno empleo, el trabajo en negro, precario y sin acceso a beneficios sociales. Por eso necesitamos otra dirección sindical y política. El PSTU nace al servicio de luchar por esta tarea con una actitud respetuosa hacia los nuevos dirigentes y firmeza en la defensa de la democracia sindical.

Para batallar por el socialismo,

La Argentina capitalista no va más, sólo tiene para ofrecer miseria, hambre y explotación. La salida es una Argentina Socialista y el PSTU nace producto de esta necesidad. Sin embargo queremos ser claros, para el PSTU socialismo no es lo que propone Chávez con una Venezuela de altos índices de pobreza y miseria; o la Cuba de Fidel donde el pueblo atraviesa graves penurias, despidos y salarios de hambre. En Cuba y en Venezuela no hay socialismo, las multinacionales dominan e imponen condiciones de explotación y miseria, como en toda América Latina y los militares que gobiernan, recortan las libertades democráticas e impiden organizarse y reclamar. En Cuba hay una dictadura y en Venezuela dirigentes sindicales y campesinos son asesinados.

El socialismo que proponemos desde el PSTU y la LIT incluye poner las inmensas riquezas que las multinacionales y grandes empresas controlan al servicio de la mayoría del pueblo. Eso es imposible con un gobierno de generales, o de capitalistas, sólo es posible con un gobierno obrero, unido a los pueblos de Latinoamérica y el mundo, y que otorgue las más amplias libertades democráticas para que los trabajadores puedan expresarse, organizarse y defender sus conquistas.

Para luchar por un gobierno obrero,

El camino de construir la salida socialista, requiere de un partido preparado para afrontar esa tarea, con un férreo método de construcción, el centralismo democrático, que hoy es abandonado y criticado por la mayoría de las corrientes. Defendemos ese método, para construir un partido de combate y la pelea por el poder, que nos permita ir a las huelgas, movilizaciones, intervenir en la vida sindical de nuestra clase. El centralismo democrático no es la caricatura que pintan el stalinismo y las demás corrientes reformistas, es el único método que garantiza a los militantes la mayor democracia interna a la vez que la mayor unidad en la lucha. Sin un partido con este método es imposible imponer un gobierno obrero, la salida de fondo que proponemos.

Para continuar y fortalecer el Morenismo

Hoy estamos presentando un nuevo periódico, Avanzada Socialista, de un nuevo partido, el Partido Socialista de los Trabajadores Unificado (PSTU).

Sin embargo, no somos nuevos. Somos compañeros que hace años estamos luchando por la construcción de un partido revolucionario en la Argentina. Algunos, que durante 15 años estuvimos construyendo el Frente Obrero Socialista (FOS), sección argentina de la Liga Internacional de los Trabajadores- Cuarta Internacional (LIT-CI). Otros, la Corriente Obrera Internacionalista (COI), un núcleo de compañeros que, viniendo de diferentes experiencias, fuimos parte de la construcción de Convergencia de Izquierda, en el 2009. En verdad, unos y otros, más allá de caminos diferentes, tenemos nuestras raíces en la corriente fundada por Nahuel Moreno en nuestro país, y que durante casi 70 años viene acompañando las luchas de la clase obrera y el pueblo argentino, luchando por un programa revolucionario y la independencia de los trabajadores de todas las variantes patronales, y en especial del peronismo.

Hacemos nuestra la herencia heroica de miles de militantes que, pasando por dictaduras y cortos períodos de democracia, enfrentaron a los militares, a los gobiernos patronales y a la burocracia sindical, la que supo odiar y temer a “los troscos”, como siempre se identificó a nuestra corriente.

Hacemos nuestra la tradición de los desaparecidos del Partido Socialista de los Trabajadores que, en la década del ’70, enfrentó políticamente a la guerrilla, pero físicamente a la Triple A y a la represión. Y que resultó en el viejo MAS, el intento más desarrollado de dirección revolucionaria en nuestro país.

Esa tradición se expresa en el resultado de la lucha de todos ellos, desde Moreno hasta el último militante, por la construcción de una internacional revolucionaria. Hoy, hay en Argentina quienes se llaman “morenistas” a sí mismos, pero abandonaron hace años esa tarea, fundamental para Moreno y su maestro, León Trotsky.

Y hay tantos otros que se llaman “trotskistas”, pero hacen su credo y religión de calumniar y criticar al viejo Nahuel y al “morenismo”. A todos ellos, les decimos: cuando hablen de morenismo, cuando lo ataquen y lo acusen, sepan que están hablando de nosotros y con nosotros. Y que nosotros saldremos a defender esa entrañable tradición, que es parte de la tradición del movimiento obrero argentino, su ala revolucionaria. De esa tradición nos hacemos cargo, y estamos aquí para defenderla. Pero no solo en el terreno del recuerdo y el balance, sino sobre todo en el terreno más concreto y esencial: el de la construcción de una dirección revolucionaria en nuestro país.

De allí, entonces, el nombre de nuestro partido, que recuerda al del PST de Moreno, y el de su periódico, Avanzada Socialista. No nos confundimos, sabemos que esos nombres nos “quedan grandes”. Pero estamos aquí para crecer, y para merecerlos cabalmente. Algunos dirán que esos nombres son nombres del pasado. Es cierto, pero para nosotros expresan un cúmulo de tareas que todavía no han sido cumplidas. Una tradición y un método que reivindicamos. Estamos aquí para poner nuestro esfuerzo para avanzar en ellas.

Ese gran partido solo será posible si miles de honestos luchadores obreros, juveniles y populares lo toman como propio y lo hacen suyo. Nosotros estamos y estaremos aquí, intentando poner los primeros ladrillos, hasta que eso ocurra.

Venga entonces, compañero, con nosotros, a construir lo que la historia demanda a los revolucionarios. Venga a ser parte de una Internacional revolucionaria, la LIT-CI, al servicio de la reconstrucción de la IV Internacional. Venga a su nuevo partido.

Las visitas internacionales

Entrevistamos a las delegaciones internacionales que se hicieron presentes en el congreso de conformación del PSTU para que nos dieran sus impresiones sobre el significado e impacto de esta fusión para la tarea de construcción de un partido internacional alrededor de la LIT-CI.

Flor, LIT-CI – Ruptura-FER, Portugal

Flor: el primer punto que posibilita que se concrete la fusión es que se hace sobre bases programáticas sólidas. Después, que se hace en base a una concepción del régimen del nuevo partido. Eso para nosotros es fundamental. Es una batalla que se fue dando en la LIT, la concepción del partido bolchevique en su relación con la teoría, con la clase, los organismos como el centro del partido. Lo tercero es que se hace en base a una Internacional, en la concepción internacional de partido, que el partido que está naciendo, el PSTU es parte de la LIT y está al servicio de su construcción; el partido nacional como parte del partido mundial de la revolución. Entonces, para mí están las bases centrales para que se de esta fusión. Es una fusión sólida y para nosotros tiene un significado especial por darse en la Argentina, en la cuna del morenismo. Seguramente este proceso y el nuevo partido se convertirán en un polo de atracción para los cientos de luchadores que procuran la construcción de una alternativa revolucionaria.
Juan – IST Uruguay
Juan: Lo vivimos con profunda alegría, más quienes hace años que venimos luchando por revertir justamente lo que era lo contrario, una división de las corrientes que venimos del morenismo. Desde ese punto de vista es un salto no solo cuantitativo, esta unión que se da alrededor de este nuevo partido que se funda que es el PSTU, sino cualitativo, no solo para el partido nacional sino también para la internacional, la LIT.

Fue un proceso de una discusión muy buena, de mucha alegría, de mucha expectativa de los compañeros al igual que nosotros, pero también de mucho entusiasmo. Esto es un paso adelante en la construcción de la Internacional y un paso adelante, nada más ni nada menos, que en la reconstrucción del morenismo acá en la Argentina.
Cecilia Toledo - PSTU Brasil
Cecilia: Para mí es una emoción muy grande la fundación de este nuevo partido. Creo que nos va a fortalecer a todos de conjunto en la LIT. Los pasos que se han dado para llevar adelante esta unificación fueron sumamente fuertes y principistas. Entre ellos quiero destacar el tema de la lucha de la mujer. El partido ya nace con esa conciencia arraigada en sí, nace con muchas compañeras en la dirección, muchas delegadas mujeres, todo eso va a fortalecer mucho el trabajo de la mujer a nivel de la LIT. Recuperar el morenismo es también recuperar la lucha de la mujer, dentro del partido y fuera del mismo, para la lucha de clases.
Leonardo – PST Perú
Leo: Para los compañeros que lo vemos desde el Perú es un proceso central en la construcción de la Internacional y que sobre todo muestra un paso adelante en forma cualitativa, de lo que es hoy la LIT, la pelea que estamos dando a nivel mundial y de las posibilidades concretas que tenemos en el mundo y particularmente en América Latina para la construcción. Esto nos fortalece a todos de conjunto y lo saludamos con una profunda alegría.
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Fuente: Avanzada Socialista nº 1, Periódico del PSTU-Argentina
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Declaración del Primero de Mayo

La lucha obrera, internacional y socialista es más vigente que nunca.
El Primero de Mayo nació, hace ya más de 120 años, como un homenaje a los llamados Mártires de Chicago, en EEUU, juzgados y condenados a muerte por liderar una lucha contra la explotación capitalista. Desde 1889, se consideró que la mejor forma de expresar ese homenaje era realizar cada año, en esa fecha, un día internacional de lucha por las reivindicaciones de la clase obrera. En aquella época, se tomó como eje central la lucha por obtener la jornada de 8 horas de trabajo.

Desde entonces, la burguesía trató, primero, de borrar la fecha de la memoria de los trabajadores y, después, ante la imposibilidad de lograrlo, buscó quitarle su contenido de lucha y transformarla en un inofensivo “día de fiesta”. A partir de la década de 1990, este objetivo se acentuó en una campaña ideológica que anunciaba ruidosamente el triunfo del “capitalismo sobre el socialismo” y el fin de la “luchas de clases”.

Sin embargo, como pocas veces en los últimos años, en este Primero de Mayo, una realidad mundial de lucha de los trabajadores y los pueblos, en diversas regiones, nos muestra que la lucha de clases está más presente que nunca y, también, sus perspectivas revolucionarias internacionales.

La revolución árabe
En el mundo árabe, asistimos hoy a una de las oleadas de ascenso revolucionario de masas más importante de su historia moderna que lo ha convertido en el epicentro de la situación mundial. Iniciada en Túnez y continuada en Egipto, no hay prácticamente país de esa región que no haya sido afectado por alguna de sus manifestaciones. Esta oleada ya ha derribado dos dictadores (Ben Alí, en Túnez, y Hosni Mubarak, en Egipto) y amenaza a todas las dictaduras y monarquías reaccionarias de la región, la mayoría de ellas agentes del imperialismo. Llegó incluso a Siria, donde el régimen “dinástico” de los Assad aún conserva alguna “vestimenta” de autonomía frente al imperialismo.

Por razones históricas y estructurales, esta oleada revolucionaria tiende de modo natural a superar las fronteras nacionales, y a extenderse y unificarse en todo el mundo árabe.

En una visión superficial, la actual oleada de la revolución árabe puede parecer sólo una “lucha por la democracia”. Es cierto que el primer objetivo de las masas es derribar a los odiados dictadores y sus regímenes y obtener plenas libertades democráticas. Pero su contenido profundo va mucho más allá porque involucra resolver las gravísimas condiciones de los trabajadores y el pueblo, y la necesidad de acabar con el saqueo imperialista y las oligarquías burguesas nacionales que las generan. Y, como un elemento central, la necesidad de arrancar del corazón del mundo árabe ese puñal clavado que representan Israel y la tragedia del pueblo palestino.

Las burguesías árabes “nacionalistas laicas” ya han mostrado que son incapaces de conseguir ninguno de estos objetivos y que, tarde o temprano, se transforman en agentes del imperialismo contra ellos. Las organizaciones islámicas comienzan a mostrarlo ahora, como se ve, por ejemplo, en las posiciones políticas que la Hermandad Musulmana ha tenido a lo largo de todo el proceso egipcio (negociación con Mubarak, primero, apoyo al gobierno del ejército, ahora).
Afirmamos que en el mundo árabe se desarrolla una “revolución socialista inconsciente” que, en la lucha por la democracia y la liberación nacional, debe avanzar necesariamente a la lucha por el socialismo. Es socialista por los enemigos que enfrenta (el imperialismo, Israel y las burguesías nacionales); porque las tareas que debe llevar adelante sólo pueden resolverse de fondo derrotando al imperialismo y al capitalismo y, finalmente, porque sus protagonistas, los únicos cuya lucha puede llevarla hasta el final, son los trabajadores y el pueblo.

En este sentido, el proceso iniciado el 25 de enero de 2011 tuvo como antecedentes varias huelgas y luchas de los obreros textiles de la ciudad de Mahallah, en el delta del Nilo. Incluso, una de las organizaciones juveniles más activa en las movilizaciones que derribaron a Mubarak se llamaba “6 de Abril” porque se había formado para adherir a una de esas jornadas de lucha.

Finalmente, la gota que colmó el vaso en la lucha contra Mubarak y aceleró su caída fue la oleada de huelgas de los últimos días antes del 12 de febrero de 2011: Textiles de Mahallah, trabajadores del Canal de Suez, trabajadores de la salud, la educación, los bancos y el transporte del Cairo, etc.

La gran tarea actual, entonces, es que ese “contenido obrero y socialista” se abra camino en la conciencia de las masas egipcias y árabes, y que esa conciencia se exprese en la continuidad de su movilización (superando las trampas y las ilusiones de la democracia burguesa) y en avances en su organización independiente de cualquier variante burguesa. Especialmente, en la construcción de partidos obreros revolucionarios capaces de encabezar la revolución hasta el final.
La lucha en Europa
Cruzando el Mediterráneo, los trabajadores y la juventud europeas continúan la lucha, iniciada en 2010, contra los durísimos planes de ajuste que los gobiernos (sea de la derecha clásica o de partidos socialdemócratas) y las patronales aplican para descargar sobre sus espaldas el costo de la crisis económica internacional y de los inmensos paquetes de ayuda que dieron a los bancos y al parasitario sistema financiero.

En 2011, ya hubo una nueva huelga general en Grecia. El mes pasado, una inmensa movilización en Portugal, impulsada por la juventud trabajadora y estudiantil, la llamada “geração à rasca” (generación perdida) fue el punto más alto de la respuesta social que obligó a renunciar al gobierno del primer ministro Sócrates. Más recientemente, cientos de miles de personas, se manifestaron en Londres contra los recortes presupuestarios impulsados por el gobierno conservador-liberal.

Aquí también la lucha apunta a tomar rápidamente un carácter internacional. Acuerdos como la Unión Europea y la “zona euro” (los 16 países que adoptaron el euro como moneda) muestran claramente su carácter de construcciones imperialistas contra los trabajadores, como se evidencia en los feroces ajustes que deben realizar gobiernos como los de Portugal o Grecia para recibir una “ayuda” que sólo busca salvar a los bancos y aumentar al extremo la explotación de los trabajadores, liquidando viejas conquistas laborales y deteriorando beneficios como la salud y la educación públicas.

En todos los casos, estos gobiernos cuentan con la complicidad de las burocracias sindicales que, incluso cuando se ven obligadas a impulsar luchas, lo hacen para dividir y frenar los procesos. En cualquier caso, su acción siempre está destinada a salvar esos regimenes políticos, la UE y la zona euro. Si no fuese por el rol de estas burocracias, muchos de estos gobiernos ya habrían caído o estarían por caer.

Además, debido a la acción de las burocracias, los trabajadores de cada país tuvieron que salir a la lucha contra las mismas medidas impuestas por el imperialismo, pero lo hicieron separados, cada uno por su cuenta. Aunque los enemigos fuesen los mismos y los planes de hambre impuestos desde el mismo padrón de la Unión Europea, la política de las burocracias sindicales fue aislar una de las otras.Por eso, en Europa es necesaria la construcción de una alternativa clasista frente a los gobiernos y que unifique la lucha contra la burocracia en cada país y la lucha de la clase obrera europea en su conjunto.

En todo el mundo
En el mismo camino de sus pares europeos, el gobierno de Obama, en EEUU, acaba de presentar un presupuesto que contiene el “mayor recorte de la historia del país”. Si bien la situación de lucha está mucho más atrás que en
Europa, las recientes movilización en el estado de Wisconsin y las del año pasado en California, contra los recortes presupuestarios estaduales en salud y educación públicas, que unificaron a los trabajadores de estos sectores con los estudiantes y usuarios, pueden estar marcando el fin de la “tranquilidad”.
En los primeros años del siglo XXI, varios países latinoamericanos vivieron procesos revolucionarios (Ecuador, Argentina, Venezuela, Bolivia). Ayudados por una situación económica relativamente buena, los gobiernos de frente popular o populistas (como los de Chávez, Evo Morales, Correa y Lula) consiguieron controlar y frenar este proceso. Pero esa “tranquilidad” también puede comienza a tener problemas.

A la superexplotación que se mantiene se suma ahora la inflación que erosiona el poder de compra de los salarios. El gobierno de Evo debió retroceder en el “gasolinazo” (brutal aumento del precio de los combustibles) ante la reacción obrera y popular. En el “estable” Brasil de la era Lula, ahora con el gobierno de Dilma Rousseff, más de cien mil trabajadores de la construcción civil de obras públicas (uno de los sectores más explotados de la clase obrera brasileña) desarrollaron una durísima huelga contra las empresas constructoras (muy ligadas al gobierno) con métodos muy radicales de incendiar los pabellones de los obradores.

Todas estas luchas plantean la necesaria unidad internacional de los trabajadores. Una unidad que estuvo en el origen del movimiento obrero y que fue la marca registrada de los primeros esfuerzos de organización de los trabajadores. Luchas semejantes estallan en diferentes partes del globo y demuestran que es necesario retomar esa tradición que expresa el Primero de Mayo y presente hoy. La solidaridad internacional entre los obreros es una herramienta para la lucha misma, porque puede ser fundamental para derrotar la burguesía y arrancar conquistas. Por ejemplo, en Europa la unidad entre los trabajadores del continente es una necesidad para derrotar a la Unión Europea imperialista y sus planes. Y la victoria de unos ayuda al avance de los trabajadores de otros países en lucha. Además, permite retomar y hacer avanzar la conciencia internacionalista de la clase obrera que fue característica del surgimiento del movimiento obrero.

La unidad en las luchas plantea otra cuestión profunda: en el sistema capitalista ninguna conquista lograda con la lucha es permanente. El sistema capitalista en su decadencia y en búsqueda de la ganancia ataca para quitar y hacer volver atrás las conquistas que otorgó en otros momentos. Así pasó por ejemplo con la jornada de 8 horas, la estabilidad laboral, la edad de jubilación, etc. Por eso, el capitalismo no puede ser cambiado de forma gradual a través de reformas. Esas reformas progresivas hoy casi no existen, pero si la burguesía las otorga frente a las luchas, mañana mismo las atacará para eliminarlas. La conclusión es que es necesario cambiar el sistema, superarlo por la acción revolucionaria, es decir, lograr la emancipación de los trabajadores.

“La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos”
En uno de sus textos más importantes dirigidos a la clase obrera, Manifiesto Comunista, Carlos Marx y Federico Engels terminan con una consigna que es a la vez, toda una definición política: La emancipación de los trabajadores será obra de los propios trabajadores.
Con ella querían expresar que sólo la clase obrera sería capaz de llevar hasta el final la lucha contra el capitalismo y por su destrucción, imprescindible para avanzar hacia la emancipación de la explotación y la opresión. Y que en esa lucha debería ser autodeterminada, totalmente independiente de cualquier variante política de la burguesía que siempre buscaría llevar a la clase obrera a “remolque” de sus posiciones. El Primero de Mayo como jornada de lucha obrera y socialista está profundamente imbuido de ese carácter.

En los últimos años, esta propuesta fue duramente cuestionada por la gran mayoría de la izquierda mundial que ha abandonado la lucha por la revolución socialista y la emancipación de la clase obrera que, con distintos sistemas teóricos y políticos, defendía en décadas anteriores. Un sector se limita a postular la “humanización” del capitalismo y, para eso, la necesidad de integrarse plenamente en las instituciones burguesas y sus gobiernos. Otros, afirman que la salida es la propuesta por los sectores burgueses populistas de izquierda, como Chávez en Venezuela, el mismo que ha salido a defender las sangrientas dictaduras de Gadafi en Libia y Assad en Siria.

La propuesta de la LIT-CI
Por nuestra parte, desde la LIT-CI, reivindicamos a fondo esa consignadel Manifiesto Comunista y afirmamos que ella está más vigente que nunca. Lo decimos en un doble sentido.

En primer lugar, la clase obrera está cada vez más presente en las luchas, como lo muestran la resistencia contra los ajustes en Europa y EEUU, los procesos revolucionarios en el mundo árabe, o las huelgas contra la inflación y los tarifazos en Latinoamérica. Y desde su lucha, puede encabezar una alianza con los otros sectores oprimidos y explotados, como los campesinos pobres, las masas urbanas no obreras y las nacionalidades oprimidas.

En segundo lugar, es necesario retomar el internacionalismo obrero. En tercer lugar, que para acabar con la explotación, el hambre, la miseria y el riesgo de destrucción a que el capitalismo imperialista somete al mundo, es necesario una revolución encabezada por la clase obrera, primer paso para la construcción del socialismo. No hay forma de “humanizar” o “reformar” el capitalismo.

La “madre de todas las tareas”
Los trabajadores y las masas siguen mostrando un gran heroísmo en sus luchas. Basta ver, por ejemplo, la combatividad que hoy vemos en el mundo árabe. Pero el capitalismo imperialista y las burguesías nacionales asociadas no van a rendirse “mansa y caballerosamente” ante esas luchas. Por el contrario, como un león que lame sus heridas, responden con ferocidad y recuperan el terreno perdido.

La revolución árabe y las luchas en Europa y el resto del mundo nos muestran la necesidad urgente de la construcción de una dirección revolucionaria internacional, capaz de impulsar y unificar estas luchas y llevarlas hasta su triunfo definitivo (la derrota completa del imperialismo).

Esa es la “madre de todas las tareas” que le proponemos a todos los luchadores obreros y populares del mundo. Para nosotros esa tarea se concreta en la reconstrucción de la IV Internacional y sus secciones, los partidos revolucionarios nacionales. Es en esa tarea que la LIT-CI concentra todos sus esfuerzos.

Afirmamos, al mismo tiempo, que la construcción de una dirección revolucionaria mundial no puede ser llevada adelante sin combatir permanentemente a todas las direcciones frentepopulistas, populistas, fundamentalistas, reformistas, “socialistas burocráticas” que tratan de desviar la lucha de los trabajadores y las masas hacia callejones sin salida, y a quienes, con cualquier argumento, capitulan a estas direcciones.

Basados en esta experiencia, tenemos un claro criterio para ubicarnos en todas las luchas: estamos con los explotados y oprimidos contra los explotadores y los opresores. Por eso, estamos con los trabajadores, la juventud y los pueblos árabes contra sus dictadores y burguesías, estamos con el pueblo libio contra Gadafi y contra la intervención imperialista, estamos con la resistencia afgana por la derrota de los ocupantes imperialistas; con el pueblo palestino contra Israel; con el pueblo haitiano para que expulse a los cascos azules y a los marines yanquis; apoyamos a los trabajadores europeos contra sus gobiernos y patrones; a los inmigrantes en su lucha por lograr plenos derechos políticos, laborales y sindicales; a las mujeres, a los jóvenes y a los que tienen opciones sexuales diferentes, contra la opresión, la discriminación y la persecución que sufren en el capitalismo.

¡Viva la revolución árabe!

¡Viva la lucha de la juventud y los trabajadores europeos!

¡Viva el internacionalismo obrero!¡Viva la lucha de los trabajadores y los pueblos de todo el mundo!

¡Por la derrota del capitalismo imperialista!

¡Viva la Revolución Socialista Internacional!

San Pablo, 1º de Mayo de 2011

Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (LIT-CI)


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